¿Ortodoncia invisible o brackets? ¿Qué es mejor para ti?
Depende. Ambos son excelentes tratamientos para corregir la posición de los dientes y mejorar la funcionalidad de la mordida. Además, protegen la articulación temporomandibular y reducen el riesgo de complicaciones a largo plazo.
En este artículo te contamos en qué se diferencian, qué ventajas ofrece cada tipo y cómo saber cuál encaja mejor con las necesidades de tu caso.
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¿Qué es mejor ortodoncia invisible o brackets?
Antes de analizar cada sistema conviene recordar que existen diferentes tipos de ortodoncia, y cada uno responde a necesidades concretas.
Por eso, la elección no depende solo de gustos personales; se basa en un diagnóstico preciso que valora tu mordida, la posición de los dientes y el nivel de complejidad del caso.
Ortodoncia invisible
La ortodoncia invisible utiliza una serie de alineadores transparentes diseñados a medida.
Cada férula aplica un movimiento concreto según el plan digital elaborado tras un estudio completo de tu boca.
Estos alineadores aportan discreción, comodidad y una higiene sencilla, porque se retiran en las comidas y en el cepillado.
Hoy en día se adapta a correcciones leves, moderadas y avanzadas gracias a la planificación digital y a la evolución del material.
Brackets
La ortodoncia con brackets se basa en pequeñas piezas fijadas al diente que se conectan a un arco metálico. Ese arco guía los movimientos de forma gradual hasta conseguir una alineación estable.
Este sistema ofrece un control muy alto del tratamiento y destaca en casos complejos o con gran apiñamiento.
Puedes elegir brackets metálicos o versiones más estéticas, como los de cerámica o zafiro.
Diferencias entre ortodoncia invisible y brackets
Aunque ambos tratamientos consiguen alinear los dientes y mejorar la mordida, presentan diferencias importantes en cuanto a comodidad, estética, higiene y tipo de movimientos que realizan.
Todo esto influye en la elección final según el diagnóstico y las necesidades de cada persona.
Estética
La principal diferencia visible entre ambos es su aspecto.
Los alineadores son totalmente transparentes y removibles. La mayoría de las personas de tu entorno ni siquiera notarán que los llevas puestos.
Los brackets están fabricados de acero inoxidable, por lo que son más visibles. Aunque existen opciones estéticas (cerámica o zafiro) que se asemejan al color de los dientes.
Comodidad
Tanto la ortodoncia invisible como los brackets generan cierta incomodidad al inicio, porque los dientes empiezan a moverse y la boca necesita unos días para adaptarse. Esa sensación es normal en cualquier tratamiento.
La ortodoncia invisible resulta más cómoda porque las férulas son de plástico termoformado y se ajustan al diente como una funda. Al no llevar arcos ni ligaduras, rozan menos y se llevan sin dificultad en el día a día.
Con brackets puede notarse un pequeño roce en mejillas, labios o encías. Esa sensación desaparece en poco tiempo.
Higiene y mantenimiento
En cualquier tratamiento de ortodoncia es importante cepillarse después de cada comida y usar hilo dental al menos una vez al día.
La ortodoncia invisible es extraíble. Al retirar la férula, es más sencillo limpiar toda la boca y lavar los alineadores.
Con brackets el cepillado requiere más dedicación porque el arco y los soportes dificultan el acceso a algunas zonas. Conviene usar cepillo interproximal, hilo dental o irrigador para evitar acumulación de placa.
Duración del tratamiento
El tiempo de tratamiento depende de la complejidad del caso y de la técnica utilizada. Puede ir desde unos seis meses hasta uno o dos años.
En nuestra clínica, gracias a técnicas avanzadas y tecnología de precisión, muchos tratamientos, tanto con brackets como con alineadores, se resuelven en menos de un año.
Compromiso y rutinas del paciente
La ortodoncia invisible requiere un mayor compromiso, ya que su comodidad de uso puede hacer que olvides llevar los alineadores el tiempo pautado.
Para que el tratamiento funcione correctamente, lo ideal es llevarlos entre 20 y 22 horas al día. Solo deben retirarse para comer o beber (excepto agua), cepillarte los dientes y limpiar los alineadores.
Con los brackets esto no sucede porque van pegados sobre los dientes con un adhesivo especial. Además, se colocan sobre un arco metálico que ejerce la fuerza necesaria para mover cada pieza a su lugar.
Precio
El precio influye en la elección del tratamiento. Los brackets metálicos suelen tener un coste más bajo que los alineadores transparentes y que las versiones estéticas de brackets.
¿Cuál elegir según tu caso?
Si buscas comodidad, estética y una rutina más flexible, la ortodoncia invisible encaja muy bien. Aporta libertad en el día a día y pasa desapercibida. Eso sí, exige llevar las férulas las horas indicadas para que el movimiento dental avance como toca.
Si prefieres un tratamiento fijo y continuo, los brackets son una excelente opción. No dependen de tu rutina y permiten corregir movimientos más complejos en algunos casos.
La elección final siempre debe basarse en un estudio completo, porque cada boca muestra un nivel distinto de apiñamiento, rotación o relación entre maxilar y mandíbula. Ese análisis es el que marca el tratamiento adecuado para conseguir una sonrisa sana y estable.
En COI, estos tratamientos los dirige el Dr. Pablo Rial Serodio, director médico y referente en ortodoncia, prótesis dentales y rehabilitación oral funcional, con más de 30 años de experiencia.
Preguntas frecuentes reales del paciente
¿Tienes cita para empezar tu tratamiento de ortodoncia o crees que puedes necesitarlo? A continuación, resolvemos las dudas más frecuentes para que acudas a la consulta con total tranquilidad.
1. ¿Cuál duele más?
Estos tratamientos no suelen doler, aunque es normal sentir una ligera presión o molestia durante los primeros días, tanto al cambiar de alineador como al colocar o ajustar los brackets.
Esa sensación indica que los dientes empiezan a moverse y la boca se adapta al tratamiento.
2. ¿Qué tratamiento es más rápido?
La duración depende del caso clínico y del tipo de corrección que necesita cada persona.
En muchos pacientes, la ortodoncia invisible permite avanzar a buen ritmo gracias a la planificación digital y al cambio progresivo de alineadores.
Aun así, tanto los alineadores como los brackets pueden completar el tratamiento en plazos similares cuando la maloclusión lo permite.
3. ¿Con cuál puedo hablar mejor?
Al empezar el tratamiento es habitual notar un pequeño cambio en el habla, tanto con alineadores como con brackets.
En ortodoncia invisible, la férula cubre la superficie del diente y esto modifica ligeramente algunos sonidos durante los primeros días.
Con brackets ocurre algo parecido, ya que los soportes ocupan espacio dentro de la boca y necesitan un tiempo de adaptación.
4. ¿Puedo quitarme los alineadores para ocasiones especiales?
Lo ideal es llevar las férulas en todo momento (entre 20 y 22 horas al día) y quitarselas tan solo para limpiarlas, lavarse los dientes, comer o beber cualquier otra cosa que no sea agua.
5. ¿Cada cuánto se revisa?
Por lo general, el cambio de férulas en ortodoncia invisible se realiza cada dos semanas, mientras que los brackets suelen ajustarse cada 4 a 6 semanas.
Estos plazos pueden variar según el caso y las indicaciones del ortodoncista.
Conclusión
Tanto la ortodoncia invisible como los brackets, en sus distintas opciones, ofrecen resultados muy fiables para corregir la posición de los dientes y mejorar la función de la boca. Cada sistema utiliza fuerzas controladas a lo largo del tiempo para guiar los movimientos dentales de forma segura.
A la hora de elegir entre alineadores o brackets, ten en cuenta tus hábitos y tu estilo de vida. La ortodoncia invisible exige constancia para llevarla el tiempo necesario cada día, mientras que los brackets funcionan de forma continua sin depender de ese compromiso.
Y confía siempre en un buen ortodoncista. Un estudio detallado de tu boca y una planificación correcta del tratamiento marcarán la diferencia en el resultado final.
¿Sigues dudando entre ortodoncia invisible o brackets?
Pide tu cita con nosotros o ven a visitarnos en Carrer de Francesc Macià i Llussà, 61, para que valoremos tu caso.
El Dr. Pablo Rial, nuestro especialista en ortodoncia, valorará tu caso y te ayudará a entender qué tratamiento se adapta mejor a tu boca y a tus hábitos.




