Tener las encías sensibles no siempre es algo grave. Sin embargo, sí es una señal que no deberías pasar por alto, sobre todo si aparece junto a sangrado, inflamación, mal aliento o molestias al cepillarte.
En este post, conocerás las causas más frecuentes, qué síntomas deben preocuparte y cuándo acudir al dentista.
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¿Qué son las encías sensibles?
La sensibilidad en las encías es una molestia o irritación del tejido gingival, es decir, de la encía que rodea y protege los dientes.
A menudo se manifiesta con:
- enrojecimiento,
- inflamación
- o sangrado al cepillarte.
En cambio, la sensibilidad dental es un dolor agudo y repentino causado por la exposición de la dentina y como respuesta a diferentes estímulos externos como el frío, el calor, el ácido o los dulces.
Causas de encías sensibles
A pesar de que muchas personas tienen encías sensibles, conocen qué es lo que causa esta afección. A continuación, compartimos las causas más comunes:
Higiene bucal incorrecta
Realizar una higiene bucal de forma incorrecta irrita las encías y favorece la acumulación de placa bacteriana. Esta placa se queda adherida al diente y, si no se elimina, acaba transformándose en sarro.
Cuando el sarro se acumula cerca de la encía, el tejido gingival se inflama, se enrojece y sangra con más facilidad. Por eso, las encías sensibles suelen estar muy relacionadas con una limpieza insuficiente o mal realizada.
Cepillado incorrecto
Cepillarse con demasiada presión también daña las encías. Aunque parezca que así se limpian mejor los dientes, ocurre justo lo contrario.
Un cepillado agresivo irrita el tejido gingival y favorece la retracción de encías. En estos casos, la molestia suele aparecer al cepillarte, al comer o al tocar la zona.
Cepillo demasiado duro
¿Sabías que los cepillos de dientes se dividen según la dureza de sus cerdas? Los hay suaves, medios y duros.
Usar un cepillo demasiado duro irrita las encías, sobre todo si además haces mucha presión durante el cepillado. Por eso, lo ideal es que tu dentista te indique qué tipo de cepillo encaja mejor con el estado de tus dientes y encías.
No usar hilo dental o cepillos interdentales
Así como cepillarse los dientes a diario es importante, limpiar entre los dientes también forma parte de una buena rutina de higiene bucal.
Cuando no se usa hilo dental o cepillos interdentales, la placa se acumula en zonas a las que el cepillo no llega bien. Esto aumenta el riesgo de inflamación, sangrado y sensibilidad en las encías.
Acumulación de placa bacteriana y sarro
La placa bacteriana es una de las causas más habituales de encías sensibles. Si no se elimina cada día, irrita la encía y favorece la aparición de gingivitis.
Con el tiempo, esa placa se endurece y se convierte en sarro. En ese punto, ya no basta con el cepillado en casa, porque hace falta una limpieza profesional para retirarlo.
Gingivitis
La gingivitis es una inflamación de las encías causada, en la mayoría de los casos, por la acumulación de placa bacteriana.
Sus señales más frecuentes son encías rojas, hinchadas, doloridas y con sangrado al cepillarte. También aparece mal aliento o una sensación de molestia al comer.
La buena noticia es que la gingivitis se trata y se controla si se actúa de forma adecuada.
Periodontitis
La periodontitis es una enfermedad de las encías más avanzada. Aparece cuando la gingivitis no se trata y la inflamación llega a afectar al hueso que sostiene los dientes.
Además de sensibilidad, suele provocar sangrado frecuente, retracción de encías, mal aliento, movilidad dental o molestias al masticar.
En estos casos, no hablamos de una simple irritación. Es necesario acudir al dentista para frenar el avance de la enfermedad y mantener la salud bucodental.
Retracción gingival
La retracción gingival ocurre cuando la encía se desplaza y deja más parte del diente al descubierto.
Esta situación favorece la sensibilidad, porque la raíz queda más expuesta y la zona se vuelve más vulnerable ante el frío, el calor, el cepillado o algunos alimentos.
La retracción se relaciona con cepillado agresivo, enfermedad periodontal, bruxismo, mala posición dental o acumulación de sarro.
Tratamientos odontológicos recientes
En ocasiones, algunos tratamientos dentales generan molestias temporales en las encías. Ocurre, por ejemplo, después de una limpieza profesional, un raspado periodontal, una ortodoncia o una cirugía oral.
Esta sensibilidad suele mejorar con los días. Eso sí, si el dolor aumenta, hay sangrado abundante o la encía no mejora, conviene consultar con el dentista.
Bruxismo
¿Aprietas los dientes durante el día o te levantas con tensión en la mandíbula?
El bruxismo genera una presión excesiva sobre dientes, encías y tejidos de soporte. Con el tiempo, esta sobrecarga favorece molestias, retracción gingival y sensibilidad en algunas zonas de la boca.
Tabaco
El tabaco afecta de forma directa a la salud de las encías. Irrita los tejidos, altera la respuesta de defensa de la boca y favorece la acumulación de placa bacteriana.
Además, en personas fumadoras, algunos signos de inflamación pasan más desapercibidos. Por eso, aunque no siempre haya sangrado, las encías también sufren.
Cambios hormonales
Los cambios hormonales también influyen en la sensibilidad de las encías. Durante etapas como el embarazo, la menstruación o la menopausia, el tejido gingival reacciona con más facilidad ante la placa bacteriana.
En estos casos, es habitual notar las encías más inflamadas, sensibles o con tendencia al sangrado.
Síntomas que suelen acompañar a las encías sensibles
Es importante tener en cuenta que no todas las personas con encías sensibles presentan los mismos síntomas. En algunos casos, la molestia aparece solo al cepillarse, en otros, se acompaña de sangrado, inflamación o dolor en una zona concreta.
Que aparezcan unos signos u otros va a depender de la causa que esté provocando la sensibilidad, del estado de las encías, de la higiene bucal y de si existe alguna patología, como gingivitis o periodontitis.
Los síntomas más habituales de las encías sensibles incluyen:
- Dolor o molestia al cepillarte.
- Sangrado de encías.
- Encías inflamadas o enrojecidas.
- Dolor al usar hilo dental o cepillos interdentales.
- Sensación de presión en la encía.
- Molestias al comer o masticar.
- Mal aliento.
- Encías retraídas.
- Sensibilidad al frío o al calor.
- Movilidad dental en casos más avanzados.
Si estos síntomas aparecen de forma puntual, quizá se deban a una irritación leve. Sin embargo, si el sangrado, la inflamación o el dolor se repiten, es importante acudir al dentista para conocer la causa.
¿Qué hacer si tienes las encías sensibles?
Si tienes las encías sensibles, no pierdas la calma porque tiene tratamiento. Lo importante es conocer qué está causando esa molestia para actuar de la forma adecuada.
No te asustes si ves algo de sangre al cepillarte, pero tampoco lo tomes como algo normal si ocurre a menudo. El sangrado, la inflamación o el dolor repetido son señales de que la encía necesita una revisión.
A continuación, vamos a darte una serie de recomendaciones por si notas las encías irritadas, doloridas o más sensibles de lo habitual.
Así que, si tienes este problema, sigue estas pautas:
- Usa un cepillo de cerdas suaves para no irritar más la encía.
- Cepíllate sin hacer demasiada presión, con movimientos suaves y controlados.
- No dejes de limpiar la zona, aunque sangre un poco. La placa bacteriana empeora la inflamación.
- Utiliza hilo dental o cepillos interdentales con cuidado para retirar los restos entre los dientes.
- Evita colutorios fuertes o productos con alcohol si notas más irritación.
- No recurras a remedios caseros abrasivos, como bicarbonato o limón, porque dañan dientes y encías.
Acude al dentista si la sensibilidad no mejora, si hay sangrado frecuente o si notas la encía retraída.
Conclusión
Las encías sensibles pueden tener distintos orígenes: desde un cepillado incorrecto hasta la acumulación de placa, la gingivitis, la periodontitis o la retracción gingival.
Por esto, el tratamiento no debe centrarse solo en aliviar la molestia, sino en conocer qué la está causando. Una revisión dental ayuda a detectar el problema y a evitar que la irritación avance.
Si notas molestias en las encías de forma habitual, acude al dentista para que valore tu caso y revise el estado de tu salud bucodental.
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