¿Tu hijo tiene las encías rojas, inflamadas o sangran cuando cepillas sus dientes? Puede que estés ante los primeros signos de gingivitis en niños, una de las enfermedades bucales más frecuentes y que, sin embargo, la mayoría de los padres no identifica a tiempo.
En este artículo te explicamos qué es la gingivitis, cómo reconocerla según la edad de tu hijo y qué puedes hacer para tratarla cuanto antes.
Menú de contenidos del Post
¿Qué es la gingivitis en niños?
La gingivitis es la inflamación y sangrado de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana y sarro.
Por suerte, es una patología completamente reversible. Si se trata a tiempo, la encía recupera su estado sano sin dejar secuelas.
Si se ignora, puede desembocar en una periodontitis irreversible o incluso en la pérdida de dientes. Por este motivo es tan importante detectarla a tiempo.
¿Es normal que los niños tengan gingivitis?
Más de lo que imaginas.
La gingivitis no es solo una enfermedad de adultos. Varios estudios apuntan a que afecta a entre el 35% y el 85% de los niños de 3 a 6 años. Y en adolescentes, la incidencia sube hasta el 90-100%.
¿Por qué tantos? Porque la encía de los niños tiene unas características que la hacen especialmente vulnerable:
- Es más fina y menos queratinizada que la del adulto, lo que la irrita con más facilidad.
- Está más vascularizada, por eso se enrojece con más intensidad.
- Durante el cambio de dientes, el espacio entre diente y encía se hace más profundo, acumulando más bacterias.
- El sistema inmune todavía está madurando.
Todo esto complica además su detección, porque el enrojecimiento «normal» de la encía infantil puede confundirse fácilmente con inflamación. Y ahí es donde muchos padres pierden la pista.
Síntomas de la gingivitis en niños ¿qué debes observar?
Los síntomas no siempre son evidentes. Y, lo más importante: la gingivitis en niños muchas veces no duele. Tu hijo puede tener las encías inflamadas sin quejarse en absoluto.
La detección depende de ti. Estas son las señales de alerta:
Señales visuales
- Encías más rojas o moradas de lo habitual.
- Encías hinchadas o con aspecto esponjoso.
- Triángulos de encía entre los dientes abultados o alargados.
- En casos avanzados: pequeñas úlceras o erosiones en la mucosa.
Señales funcionales
- Sangrado al cepillar los dientes o al comer.
- Sangrado espontáneo (sin cepillarse ni morder nada).
- Mal aliento persistente que no desaparece con el cepillado.
- Dolor o molestia al tocar las encías.
¿Tu hijo tiene alguno de estos síntomas? No esperes a que empeore.
¿Por qué se produce la gingivitis en niños? Las causas más frecuentes
La causa más habitual de la gingivitis infantil es la acumulación de placa bacteriana. Cuando no se elimina bien con el cepillado, las bacterias se quedan adheridas a los dientes y empiezan a irritar la encía.
En pocos días, esa encía puede verse más roja, inflamada o sangrar durante el cepillado. Sin embargo, no es el único factor que influye, hay etapas y situaciones que favorecen la inflamación.
Erupción dental
Cuando salen los dientes, la encía se abre paso y puede inflamarse de forma temporal. Es algo frecuente durante la dentición, aunque conviene mantener la higiene para que la placa no empeore el proceso.
Pubertad
Los cambios hormonales aumentan la sensibilidad de las encías. Por eso, durante la pubertad, puede aparecer inflamación incluso cuando la higiene es correcta.
Ortodoncia fija
Los brackets y alambres dificultan la limpieza diaria. Además, los restos de comida se acumulan con más facilidad alrededor del aparato, lo que aumenta el riesgo de gingivitis.
Respiración bucal y asma
Los niños que respiran por la boca tienen la mucosa más seca. Esto favorece la irritación de la encía y la acumulación de placa.
En el caso del asma, este riesgo puede ser mayor por la tendencia a respirar por la boca y por ciertos cambios en la respuesta inflamatoria.
Alimentación y estado general
Una alimentación pobre en nutrientes debilita la respuesta de las encías frente a las bacterias. Si, además, hay una higiene insuficiente, la inflamación aparece con más facilidad.
Fármacos y enfermedades sistémicas
Algunos medicamentos, como ciertos antiepilépticos o inmunosupresores, pueden provocar un crecimiento excesivo de la encía.
También existen enfermedades generales, como diabetes, síndrome de Down, leucemia o neutropenia, que pueden manifestarse con inflamación gingival más intensa, incluso en dentición de leche.
Por esta razón, si las encías sangran con frecuencia, están muy inflamadas o no mejoran con una buena higiene, lo más recomendable es acudir a una revisión odontopediátrica.
Tratamiento de la gingivitis en niños
Lo primero que hay que saber es que no existe una pastilla ni un enjuague que cure la gingivitis por sí solo.
Lo que puedes hacer en casa
- Cepillado desde el primer diente: dos veces al día, con cepillo suave del tamaño adecuado a la edad del niño.
- Pasta dental con flúor: desde los 6 meses: tamaño grano de arroz, 1.000 ppm. Desde los 3 años: tamaño guisante. Desde los 6 años: 1.000-1.450 ppm.
- No enjuagues con agua después del cepillado ya que eliminas el efecto del flúor.
- Los padres deben cepillar hasta los 3 años y supervisar hasta los 7 debido a que la destreza manual de los niños no es suficiente antes de esa edad.
- Seda dental desde que hay dientes en contacto.
- La maniobra «levanta el labio»: una vez al mes, levanta el labio superior de tu hijo hacia arriba para revisar si hay enrojecimiento, hinchazón o manchas en encías y dientes.
¿Se usan antibióticos para la gingivitis en niños?
En la mayoría de los casos, no. La gingivitis común no se trata con antibióticos.
Solo se indican en situaciones muy concretas, como infecciones agresivas, gingivitis necrotizante o cuando existe una enfermedad sistémica asociada. En el caso de la gingivoestomatitis herpética, el tratamiento suele incluir aciclovir, que es un antiviral, no un antibiótico.
Nunca des antibióticos a un niño o una niña sin prescripción médica.
El tratamiento profesional
Por mucho que cepilles en casa, la placa y el sarro que se acumula bajo las encías no puede eliminarse con ningún utensilio doméstico. Solo un profesional puede llegar ahí.
En la clínica, el tratamiento de la gingivitis infantil incluye:
Aunque la higiene en casa es fundamental, hay placa y sarro que no se eliminan con un cepillo convencional. En esos casos, necesitamos una limpieza profesional.
En clínica, el tratamiento de la gingivitis infantil suele incluir:
- Profilaxis dental: limpieza profesional para retirar placa bacteriana y sarro.
- Pautas de higiene personalizadas: adaptadas a la edad, la destreza y la situación de cada niño o niña.
- Revisión de factores asociados: ortodoncia, medicación, enfermedades generales o dificultad para limpiar ciertas zonas.
- Tratamiento específico si hay infección herpética: antiviral, control del dolor y vigilancia de la hidratación.
¿Cuándo acudir a la clínica sin esperar?
Hay situaciones en las que no debes esperar a la próxima revisión:
- Sangrado espontáneo de encías, sin cepillarse ni golpes.
- Fiebre acompañada de úlceras o llagas en la boca.
- Encías que no mejoran después de dos semanas mejorando la higiene.
- Movilidad dental que no corresponde al recambio natural.
- Niños con asma, diabetes o síndrome de Down con cualquier signo de inflamación gingival.
En estos casos, pide cita cuanto antes.
Gingivitis según la edad: de 1 a 12 años
La gingivitis infantil no se manifiesta igual en todas las etapas. No es lo mismo una encía irritada por la salida de los primeros dientes que una inflamación causada por placa bacteriana en plena etapa de recambio dental.
Por esto, la edad nos ayuda a entender mejor qué está ocurriendo en la boca del niño o la niña, qué señales hay que vigilar y cuándo conviene acudir al odontopediatra.
Gingivitis en niños de 1 a 2 años
Entre el primer y el segundo año de vida, la encía puede inflamarse por la erupción de los dientes de leche.
Durante este proceso, la zona se vuelve más sensible, aparece enrojecimiento y el cepillado resulta más difícil. Si la higiene no se realiza con cuidado, la placa bacteriana se acumula y aumenta el riesgo de inflamación.
En esta etapa también hay que prestar atención a infecciones como la gingivoestomatitis herpética primaria, causada por el virus del herpes simple. Suele aparecer entre los 2 y los 5 años, aunque en algunos casos afecta a niños más pequeños.
Produce fiebre, llagas dolorosas en encías, labios y mucosa, exceso de saliva y dificultad para comer. Si el niño no bebe bien o muestra signos de deshidratación, es necesario consultar cuanto antes.
Gingivitis en niños de 2 a 3 años
A esta edad, la higiene todavía depende por completo de las familias. Aunque los dientes sean temporales, la placa bacteriana ya se adhiere al esmalte y puede inflamar la encía.
Además, detectar la gingivitis no siempre es sencillo. En niños pequeños, incluso una encía sana puede verse algo rojiza, por lo que muchas veces el problema pasa desapercibido hasta que aparece sangrado, mal aliento o molestias durante el cepillado.
Revisar su boca a diario y mantenen una rutina sencilla, pero constante.
Gingivitis en niños de 3 a 5 años
Entre los 3 y los 5 años, la inflamación de encías se vuelve más frecuente. Las zonas posteriores, sobre todo los molares inferiores, suelen acumular más placa porque son más difíciles de limpiar.
En esta etapa, muchos niños ya quieren cepillarse solos. Esto es positivo, pero aún necesitan supervisión. Lo ideal es que practiquen el hábito y que una persona adulta repase después las zonas donde no llegan bien.
Una buena higiene en estos años ayuda a prevenir caries, sangrado de encías y problemas futuros en la dentición definitiva.
Gingivitis en niños de 6 a 12 años
Entre los 6 y los 12 años empieza el recambio dental. Conviven dientes de leche, dientes definitivos en erupción y encías más sensibles.
Este cambio crea zonas donde la placa se acumula con facilidad. Además, si lleva brackets, la limpieza se complica más porque los restos de comida quedan retenidos alrededor del aparato.
En esta etapa, las revisiones en clínica son muy importantes. El odontopediatra valora el estado de las encías, refuerza las pautas de higiene y detecta a tiempo cualquier signo de inflamación.
De esta forma, evitamos que una gingivitis sencilla avance y comprometa la salud bucodental.
Conclusión
La prevención es el mejor tratamiento.
Una boca sana en la infancia es la base de una boca sana en la edad adulta. Los estudios lo confirman: existe una relación directa entre la presencia de enfermedad periodontal en la niñez y su aparición en la edad adulta en el mismo individuo.
Si tienes dudas sobre el estado de las encías de tu hijo, o simplemente quieres asegurarte de que todo está bien, en nuestra clínica podemos ayudarte. Una revisión a tiempo puede ahorrarte mucho a futuro.
¿Crees que tu hijo puede tener gingivitis?
Si ves que tiene las encías rojas, sangrado al cepillarse o mal aliento que no desaparece, no esperes a que vaya a más.
La Dra. Elena Cadafalch, especialista en Odontopediatría de COI Clínica Dental en Granollers, y la Dra. Berta Monfort, especialista en Periodoncia, trabajan juntas para que tu hijo reciba el diagnóstico más preciso y el tratamiento más adecuado a su edad.




